Nuestro territorio norteamericano no incorporado.

Por qué no estamos incendiando Washington? Una charla sobre la urgencia que no sentimos

Miren, a veces nos sentamos a ver las noticias y nos preguntamos: «Si en las encuestas y plebiscitos la mayoría dice que quiere la estadidad, ¿dónde está el millón de personas marchando en el National Mall exigiendo el estado 51?». En los años 60, la gente se tiraba a la calle en Washington por derechos civiles, por la guerra, por el voto… ¿Por qué nosotros no?

 

La respuesta es un poco incómoda, pero muy real: Porque no sentimos la «necesidad desesperante» de hacerlo.

 

El «Efecto Válvula»: La estadidad ya la tenemos en la maleta

 

Piénsenlo así: el puertorriqueño es un «estadista práctico». Si la luz no llega, si el empleo no aparece o si simplemente quieres que tu voto por el presidente cuente, no necesitas una revolución política de 20 años. Solo necesitas un pasaje de avión de dos horas y media.

 

Hoy hay más boricuas viviendo en los estados (más de 6 millones) que en la propia isla. Sumen la población de Wyoming, Vermont, Alaska, las dos Dakotas, Delaware y Rhode Island… ¡y nosotros les ganamos en número! Esa facilidad de mudarnos y ser ciudadanos con plenos derechos en cualquier segundo es nuestra «válvula de escape». Cuando tienes una salida de emergencia tan ancha, rara vez te quedas a pelear para tumbar la pared.

 

El Corazón está en «Allá», pero el cuerpo está en «Acá»

 

Ustedes lo han escuchado en la radio o lo han dicho: «Mi hija se opera allá en los Estados Unidos» o «Me voy para allá a buscar progreso». Esa distinción de «Allá» y «Acá» es nuestra frontera mental.

 

Nuestro himno, nuestra bandera y nuestro orgullo cultural son tan potentes que nos hacen sentir que ya somos una nación independiente emocionalmente. Y cuando leemos «Estado Libre Asociado», esas palabras «Libre» y «Asociado» funcionan como un analgésico: nos dan una sensación de libertad sin perder el beneficio de la asociación. Es, básicamente, tener lo mejor de ambos mundos sin pagar el precio del sacrificio extremo por ninguno.

 

La falta de «hambre» política

 

«La necesidad es la madre de la invención». En los 60, marchaban porque los estaban mandando a morir a Vietnam obligados o porque no los dejaban entrar a ciertos lugares por su color de piel. Había una pared frente a ellos.

 

Pero nosotros, desde 1917, tenemos una llave maestra. No hay un millón de personas protestando en Washington porque, para el boricua promedio, la estadidad no es una meta lejana por la que hay que sufrir… es una opción de residencia que ya tiene garantizada.

 

¿Qué les parece esta perspectiva? ¿Creen que somos víctimas de nuestra propia comodidad o que simplemente hemos aprendido a usar el sistema a nuestro favor sin necesidad de tanto ruido?

El Partido del Nacionalismo Emocional.

Por decadas, el Partido Popular Democratico le ha brindado al puertorriqueño un setrir de independencia emosional el cual sige renforsandoce cada dia.

El Partido que Pretende.

Fundado el 20 de Agosto de 1967, de nuevo no tiene nada. El partido pretende luchar por el estad 51 con la palabra ‘Progresista’ parte de su nombre. La palabra progresista es sinonimo de liberal. La palabra mas odiada por el partido Reublicano. 

El Partido del Sueño.

Que se puede desir de un partido el cual nunca a podido poner a unos de sus candidato en una de las 78 Alcardia que existen en Puerto Rico.

"Allá, en los Estados Unidos."